jueves, 16 de marzo de 2017

El turismo del vino o el vino del turismo


No cabe duda que el enoturismo está de moda, va al alza, hay bodegas que tienen un filón de oro con él y muchas que se quieren subir a este carro que proporciona buenos beneficios en la mayoría de los casos. Sin embargo no todo es tan bueno ni tan bonito, tanto para las bodegas como para los enoturistas.
Tenemos grandes bodegas que por supuesto merecen la pena ser visitadas, Gonzalez Byass en Jerez se lleva la palma con más de 200.000 visitas anuales, tenemos el museo y bodega Vivanco en la Rioja, al igual que la bodega del Marqués de Riscal, joya de la arquitectura. En Cataluña Torres y la mayoría de las grandes bodegas de cava, también hacen sus visitas enoturísticas.
Hay muchas más, que como es natural no se pueden citar, pero que hacen un excelente papel dentro de lo que denominamos enoturismo, algunas con hotel integrado, otras solamente para ser visitadas,  que orecen una explicación de la bodega, visita a los viñedos y cata comentada de alguno de sus vinos, disponen a la vez de tienda donde los turistas pueden adquirir los vinos antes catados.
Estoy totalmente de acuerdo con esto, hace tiempo recuerdo que escribí diciendo que somos unos afortunados ya que el enoturismo es de los pocos negocios que no tienes que salir a la calle a vender, que son los clientes los que llaman a tu puerta, con la natural predisposición a comprar y aceptar lo que le digas.

Resultado de imagen de enoturismoAl amparo de esto han salido otras bodegas que se quieren montar en el tren del enoturismo pero sin saber ni poder, y esto hace daño al conjunto del enoturismo. Bodegas que no tienen prácticamente nada que ver se anuncian como enoturísticas y dan un servicio que ni vale, tanto por la bodega como por los vinos en muchas ocasiones.
De aquí viene que haya mucho recelo por parte del entusiasta enoturista que busca ver cosas que merezcan la pena y catar vinos que también merezcan ser catados.
Creo que esto debería comenzar a controlarse y, por ejemplo, igual que se catalogan los hoteles por estrellas, catalogar estos establecimientos por copas de vino o cualquier otra cosa, pero que quien vaya de turismo enológico sepa si va a un establecimiento de categoría o no lo va y en estas estupendas rutas enoturísticas que están haciéndose por pueblos, denominaciones y regiones españolas, se lleve un control y el cliente sepa si va a un sitio cinco copas, o a uno de una sola copa. Creo que esto ayudaría bastante a este negocio.
Digo esto porque últimamente he oído de todo, gente entusiasmada, con visitas fenomenales, con estupendas catas, buen trato y bodegas y viñedos dignos de ver, pero también me han llegado comentarios de todo lo contrario. Y la verdad es que es una pena que por unos pocos paguen muchos. Esto del enoturismo es una mina a explotar, está de moda, gusta, sirve para conocer vinos pero también pueblos, zonas, paisajes y creo que más que turistas que a la vez que hacen turismo, ven bodegas, tenemos la suerte de tener todo lo contrario: enoturistas que a la vez que ven bodegas y prueban vinos, aprovechan para hacer turismo. No es lo mismo.

Y ahora díganme ustedes que negocio tiene esta promoción y ventaja… 

viernes, 10 de marzo de 2017

El Vino y la mujer

Hoy, que es día de la mujer trabajadora, quiero, desde estas líneas, hacer un homenaje, más que merecido a las mujeres de nuestro mundo, el mundo del vino.
Siempre he pensado que ojala no se tuviera que celebrar este día, en el aspecto de que por igualdad, no fuera necesario, lo que significaría mucho para la sociedad en su conjunto.
Dicho esto es de resaltar, y por eso quiero dejarlo por escrito y hoy, el cambio que ha sufrido el vino, positivamente, desde que hace pocos años, por desgracia muy pocos años, la mujer comenzó a entrar en el mundo del vino. Bien es verdad que hace poco que se generalizó, ya que tenemos a esta gran mujer, que tanto ha hecho por el vino y por el binomio vino-mujer, como es Maria Isabel Mijares, pionera que, con las consiguientes dificultades de cuando comenzó, supo posicionarse, no entre los primeros, sino la primera en impulsar el vino, en el mundo entero, Ella ha dado el primer paso, y tras ella la siguieron muchas otras.
Recuerdo, para que vean lo que ha cambiado esto en unos pocos años, que hará 15-20 años, no hace más, en una cooperativa, que como es lógico no daré su nombre, entró una enóloga en la dirección técnica. Y hubo un gran revuelo ya que había quien se negaba rotundamente a que una mujer fuera la enóloga de la bodega, lo que también me extrañó es que el presidente, quien más estaba en contra, tenía carrera universitaria, que tampoco diré por evitar posibles malentendidos. Es decir, una persona, culta en teoría, se negaba a que una mujer fuera enóloga de esa cooperativa, simplemente por el hecho de ser mujer.
Hoy, gracias a Dios, España está llena de excelentes enólogas que hacen excelentes vinos y nadie se preocupa, eso es lo bueno, de saber si quien hace el vino es hombre o mujer, simplemente se fijan en lo que hay que fijarse, el vino que hacen.
A nivel de empresas todavía nos queda más recorrido por hacer, si empezamos por cooperativas, son muy pocas las mujeres que hay en las juntas rectoras, menos las que ocupan puestos de dirección y responsabilidad, esta es una asignatura pendiente que tiene el sector. En la empresa privada pasa tres cuartos de lo mismo, pocas mujeres, aunque las hay y de importancia, nuestro vino más famoso y reconocido mundialmente, Vega Sicilia, en estos momentos está dirigido por una mujer. Pero ya digo, nos queda mucho por hacer en este sentido, y seguro que mejorarían las cosas…
Si hay un muy buen plantel de excelentes catadoras de vinos, sumilleres y grandes “entendidas” que van por los concursos, presentaciones etc. Catando vinos y que crean tendencia en vinos. Cosa que muchos, desde luego, agradecemos.
Otra cosa a corregir son algunas denominaciones que se utilizan. La que más me revienta a mí, es la de “pon un vino de mujer”, denominándolo así al vino, o mostos parcialmente fermentados, o vinos flojitos, con baja graduación, dulces, etc. que parece que son los más indicados para ser consumidos por mujeres. ¡Qué gran error!, los que estamos en esto del vino lo sabemos, hay muchas, muchísimas mujeres que nos dan cuarenta vueltas en cuanto a vinos y que no toman estos vinos, o si los toman, desde luego, no es por ser mujer. Ustedes hagan la prueba, yo lo he hecho, si van con una mujer a un bar y piden un vino tinto y un vino de baja graduación, el vino se lo ponen a usted y el de baja graduación a la mujer ¿Por qué?

En fin, son cosas que debemos de ir cambiando entre todos. Este artículo es de reconocimiento a la mujer y a lo que está haciendo y cambiando en el mundo del vino. Aún, por desgracia, nos queda mucho por hacer, pero lo podemos conseguir entre todos. Al fin y al cabo, y aunque no deba ser así, la inmensa mayoría de los vinos que se compran en súper mercados y grandes superficies lo compra la mujer. 

viernes, 3 de marzo de 2017

Bajamos en Exportaciones de vino

Hacía muchos años, no es cuestión de mirar cuantos, pero la clara tendencia al alza que hemos tenido estos años de atrás de exportar vino, en 2016, por desgracia, se ha roto
Y hemos descendido en valor y en volumen, sobre todo en volumen, un 7%. Pero no voy a aburrirles con números y números, los tienen todos y mejor sacados de lo que yo lo puedo hacer, a través del Observatorio Español de Mercados del vino. Ahí los pueden ver todos.
Resultado de imagen de exportaciones de vinoLo que hay que intentar es analizar el porqué de esta bajada y las claves son relativamente fáciles a la vez que complicadas. Calidad no nos ha faltado, la tenemos y superior a la de muchos países contrincantes. Una de las causas, seguro, es el precio del vino. Una subida, grande a la vez que ficticia ya que apenas se ha operado a lo que se pretendía ha hecho que los operadores internacionales se vayan a otros países a adquirir el vino. Esto ya se lo he venido diciendo a ustedes desde prácticamente el inicio de campaña.
Tras la vendimia se creía, nos creíamos, si hay que meternos todos, que el vino se pondría por las nubes, por la poca cantidad que se decía que había, y esperamos a los compradores internacionales, con la escopeta cargada, como se suele decir, pero el caso es que no llegamos a disparar ni un solo tiro, cuando vieron lo desorbitado de nuestras pretensiones, simplemente se dieron la vuelta, buscaron otros mercados y los encontraron, sobre todo en Italia, y allá que se fueron y adquirieron las primeras y fuertes compras de después de vendimias, dejando relegada a España a un segundo plano, en España adquirieron los varietales y “florearon” los mejores vinos, comprando mucho bueno, pero en pequeñas cantidades. Y aquí nos quedamos los españoles con el grueso del granel, el que cuesta trabajo vender, en nuestras bodegas, compuestos y sin novia…
Perdimos clientes de muchos años, que nos había costado mucho conseguirlos. Y ahora, cuando se les ha ido a ofrecer el vino, han ocurrido dos cosas, la primera que ya habían comprado y las necesidades eran menores o nulas. La segunda, que se han dado cuenta de la debilidad de los mercados españoles y nos están apretando las clavijas, incluso podíamos poner una tercera causa más maquiavélica en el que podría entrar la venganza, mirada comercialmente, y el regocijo de que no me quisiste vender y ahora tienes que venir a mí…
Los mercados interiores, los españoles, pues les pasa tres cuartos de lo mismo, yo achaco también a un primer “susto” que todo el mundo creía que el vino subiría enormemente y compraron para casi toda o toda la campaña y en estos momentos, con vinos comprados más o menos caros, la verdad es que la mayoría ni atienden a la marcha del mercado español ya que sencillamente, no están en compras.
La solución, la verdad es que difícil pero no imposible. Tenemos la calidad estupenda de este año, y hemos bajado precios, por tanto podemos reconquistar estos mercados, no se nos va a arreglar en un  año, yo espero que si no cambian mucho las cosas, este año podemos seguir bajando algo en la exportación, pero también es cierto que hay que confiar en nuestros empresarios, que seguro vuelven a abrir los caminos que ahora se nos han cerrado.

Lo que si me gustaría es dejar constancia y que esta pequeña o gran lección que los mercados internacionales nos han dado, nos sirva para aprender y sobre todo, asimilar, que aunque siempre a lo largo de la historia ha habido gente que se ha creído con las fuerzas suficientes para manipular un mercado y manejarlo a su antojo, este, el mercado, siempre pone a cada uno en su lugar, y este año lo hemos visto

viernes, 24 de febrero de 2017

Las existencias bajan ¿Será suficiente?

Que mes a mes bajen las existencias es lo normal, por poco o mucho que se venda, irán descendiendo, lo que tenemos que analizar es el ritmo y si serán suficientes estas bajadas para la comercialización de la cosecha actual

Según el infovi, y cerrando el año natural, a 31 de diciembre teníamos unas existencias de vino y mostos sin concentrar, de 57,4 millones de hectólitros, si vemos que a últimos de noviembre teníamos 60,65, resulta que en el mes de diciembre ha bajado en 3,25 millones de hectólitros estas existencias.
Es cierto, antes de seguir analizando números, que diciembre es un mes en el que salen muchas existencias de bodegas para el consumo interno ya que son las navidades, fechas de consumo elevado de vinos.
Resultado de imagen de vendimiaEs por esto quizá que en Mancha, por ejemplo, ha salido 1,62 millones de hl. La mitad, aproximadamente, de lo que ha salido en toda España, y aun siendo la comunidad que más ha visto reducido sus excedentes, no veo que sea cantidad suficiente para, a ese ritmo, quitarnos mucho vino.
Esta cantidad de vino debe de subir, incrementando sobre todo exportaciones, para poder decir que comercializaremos la cosecha sin excesivos problemas.
Aparte de esto, creo que con un poquito más de esfuerzo, y si las tornas cambiaran, aunque fuera un poco e incrementáramos estas exportaciones, si podríamos mirar el futuro con más optimismo. Me explico, a grandes rasgos y sin refinar números, al empezar la campaña teníamos unas existencias de 30 millones de hl. (Ya digo que aproximadamente, por hacer números redondos) si comenzamos el año con 57 millones, resulta que nos quedan por comercializar, para hacer la cosecha completa, unos 27 millones de hl. ¿Seremos capaces de comercializar estos 27 millones de hl. hasta el 31 de julio? esta es la pregunta y la respuesta, como siempre, nos la darán los datos de exportaciones, tan flojos en esta campaña al menos hasta ahora.
Si hacemos comparaciones, la verdad es que los números se ponen cuesta arriba, ya que en 7 meses (tomando desde principio de año a que se refieren los números), tenemos que vender 27 millones, mientras que en los anteriores 5 hemos vendido 15, teniendo, además, la vendimia y principios de campaña por medio que es cuando más se suele vender.

Es difícil, pero no imposible, lo que pasa es que nos va a costar mucho recuperar las ventas que hemos perdido. Lo que nos tiene que hacer pensar es por qué y por quien o quienes, hemos perdido esas tan importantes ventas y que nos sirva de escarmiento y experiencia para otros años, en los que habrá que huir de consejos un tanto “interesados” por ponerles un calificativo. Los nombres, como es natural, que los ponga cada cual.

viernes, 17 de febrero de 2017

Lo siento. Ya no nos podéis engañar

Quizá el título de este artículo sea excesivamente duro, no va contra nadie en especial, y va contra todo aquel que de una manera u otra pretende manipular las informaciones de este mercado. Y lo pongo así porque me duele, me duele quien, no sé con qué oscura intención hace daño al mercado del vino.
No sé y por eso no acuso si esto se hace con intención, que sería muy malo, o por desconocimiento o ignorancia, que casi es peor, más en quien goza de un puesto de influencia y que si es por ignorancia no merece.
Resultado de imagen de uvas para vinoY es que sale en los medios la noticia de que los mercados del vino van viento en popa, que se ha comercializado, vendido y retirado más de la mitad de la cosecha de este año y que todo en el mercado son bondades. Así, a grandes rasgos y resumiendo, es lo que se dice. Y antes de pasar a comentarles esto, les aclaro el porqué del título de este artículo. Y digo que no nos pueden engañar ya que ahora mensualmente el Ministerio a través del INFOVI nos da datos mensuales de ventas y existencias, como todos ustedes saben, decir y dar por tanto datos falseados, antes podría tener alguna intención, hoy es ridículo. Veremos los datos de enero si realmente nos dicen que se ha vendido y retirado más de la mitad de cosecha. Personalmente ya les adelanto que mi opinión es que no.
El motivo, o los motivos, retomando el tema, de estas declaraciones, de estas filtraciones, es fácil de adivinar, a mi entender, y es intentar manipular la marcha del mercado, quienes llevamos tiempo en esto sabemos que es una utopía. Se puede pretender hacer subir o bajar el precio del vino, falsear datos  de una u otra manera pero siempre pretendiendo, como fin último eso, intentar hacer que el precio de los vinos varíe en un sentido o en otro en función de esos oscuros intereses.
Lo que no se dan cuenta es que, por pretender eso, pueden hacer mucho daño a los mercados, incluso a quienes dicen defender.
Esta información puede servir, simplemente, para, por ejemplo, que una cooperativa o particular, que se fie de estas informaciones piense que si a estas alturas de campaña ya está vendida más de la mitad de la cosecha, lo normal es que el vino suba, desprecie ofertas de compra y luego tenga, si no es así, que vender más bajo.
Esto, por una mala información, ya ha sucedido una vez este año, recuerden que al principio de campaña nadie quería vender o las pretensiones por el vino eran tan altas que “espantaron” a los compradores internacionales, se fueron a comprar a Italia y el vino en España se atascó. ¿Por qué? por una mala información de cosecha y perspectivas, voluntaria o no, pero falsa en su argumentación. El daño al vendedor ha sido claro, en lugar de vender a un precio ha tenido que intentar venderlo a uno muy inferior.
Si los datos estos se dan sin mala intención, pero por ignorancia, ya les digo, peor, y digo peor porque alguien así, que puede perjudicar tanto a los mercados no puede estar en sitios de responsabilidad, expuestos a que digan cosas de estas cuando ellos lo estimen oportuno.
Sé que puede resultar un artículo duro; no lleva otra intención que intentar que los mercados no se vean influencias por noticias que no sean totalmente reales. Ya digo que en estos momentos, aunque aún van con retraso, tenemos una muy buena herramienta como es el INFOVI, que nos aclara la marcha de comercialización que llevan los mercados mes a mes.
Y ojala me equivoque y realmente los datos nos digan que en enero se ha vendido y retirado más de la mitad de la cosecha, esperaré ávido los datos, pero creo que por desgracia no me equivoco.

martes, 7 de febrero de 2017

Treinta mil kilos por hectárea en busca de calidad. ¿En busca de cali… qué…?

Parece ser que desde la consejería de agricultura de Castilla La Mancha se quieren tomar una serie de medidas para controlar producciones y buscar un aumento de la calidad. La idea es buena, no cabe duda, la manera de conseguirlo, no parece la más idónea
30.000 kilos por hectárea, aproximadamente es hablar de unos 20 kilos por cepa si hablas de viñas de vaso, con una densidad de plantación de 1.500 cepas por hectárea, o de 13,5 kilos si se hace en espaldera con una plantación de 2.200 cepas por hectárea. Este es una de las medidas a tomar. La otra, prohibir la plantación o reestructuración de viñedos poniendo la variedad Airén, por ser de las más productivas en Castilla La Mancha.
Hablando de limitar la producción por hectárea y hablando de esa cantidad de kilos, desde luego es una quimera perseguir así la calidad, una cepa que te de 20 kilos, no puede darte una calidad excelente por más que queramos.
Si es por limitar producción, pues si, algo se podría limitar, lo que pasa es que en años buenos todas las hectáreas en producción tendrán esos 30.000 kilos ya que el agricultor quitará y pondrá de una finca a otra esta producción, les aseguro que no se tirará la uva al suelo.
Resultado de imagen de calidad de vinosCreo que de cara al entendido, decir que se pretende lograr calidad con esos rendimientos, es poco menos que se crean que les estamos tomando el pelo o nos estamos riendo de ellos, enfóquenlo desde otro prisma, no desde el de una pretendida calidad.
Creo que en Mancha cada día se están haciendo mejores vinos en todos los aspectos. Soy un ferviente convencido de que se pueden hacer vinos que no desmerezcan con casi ningún vino de donde sea. Y creo también que tenemos una enorme suerte, que es que en Castilla La Mancha tenemos tantas viñas que podemos hacer de todo y lo que queramos. Esto lo digo porque la calidad no se debe conseguir así, limitando una cantidad de producción en tan enorme cifra, hacerlo como en otras denominaciones, a 6 o 7 mil kilos, con os precios de uva que se pagan, sería suicida.
Esto puede ir haciéndose por precio y por destino. Me explico, pagar la uva por calidad, se está intentando y no se consigue en todos los sitios, pero es el camino. Y luego según el destino que se le dé al producto resultante de esa uva. 30.000 o 35.000 kilos por hectárea, de acuerdo ¿por qué no? pero esa uva se destina a destilación o a mostos. Se pueden hacer buenos mostos a precios económicos, igual con destilados, alcoholes competitivos y de calidad. Es natural que esa uva no puede tener el mismo precio que la que proviene de una finca que da 7000 kilos hectárea, ya que de esa viña saldrían vinos embotellados, que, sencillamente tienen un valor final añadido muy superior, y en función de eso se paga la uva, términos intermedios, para graneles de calidad suficiente, y viñas con 10-12.000 kilos hectárea, con otro precio diferenciado y que pueden dar graneles de calidad más que suficiente para competir en cualquier parte del mundo, y a precios igualmente competitivos.

Por tanto mi consejo es no poner, ni decir, de pronto estar cantidades y ponerlo en marcha sui más. Estas cosas hay que hacerlas concienzudamente, pensando, valorando pros y contras, consultando con entendidos en la materia y hacerlo, en definitiva, bien, no a lo loco y diciendo cosas que, a la mayoría del sector, a quien entienda y la lea le causará, cuando menos, una sonrisa.

viernes, 3 de febrero de 2017

Y las alcoholeras volvieron al rescate del vino…


Es la única animación que hemos tenido en los mercados en estos últimos meses. Las teníamos quizá demasiado olvidadas, pero siempre han tenido su importancia.
Resultado de imagen de alcoholera
Parece que desde que se terminaron las entregas subvencionadas a las alcoholeras, la célebre entrega obligatoria y demás entregas, las alcoholeras han quedado relegadas a los orujos y las lías (Qué no es poco). Pero no, a pesar de que por normativas contrarias a ellas, ha bajado en España el consumo de alcohol vínico, las alcoholeras aún retiran una cantidad importante de vino del mercado nacional cada año para elaborar los estupendos alcoholes vínicos, para brandi y otras bebidas antes muy consumidas, cada día, por desgracia menos.
No es que les vaya a decir que son la panacea del mercado de vinos, no, pero si quiero resaltar que el olvido al que son sometidas en cuanto a destilación de vinos, no es merecido.
De hecho, el mercado de vinos a granel nacional está muy parado, lleva meses parado, ya lo he comentado en estas líneas más de una vez. Una mala información, mala actuación o lo que sea, no es hora de reproches, nos ha llevado a una caída de las exportaciones que difícilmente recuperaremos a lo largo de esta campaña.
Y en todos estos meses de falta de exportación, de mínimas operaciones para el mercado doméstico interior, tras una paralización que ya rozaba lo desesperante, por no verle salida.
Sin embargo han salido a comprar las alcoholeras, han hecho operaciones de importancia a cooperativas grandes y siguen pretendiendo comprar vinos blancos, lo que han hecho que haya una cierta alegría en el mercado, al menos una esperanza, un poder colocar algo del vino que hace apenas diez días era poco menos que imposible.
No tienen capacidad suficiente como para solucionar la marcha de los precios y las operaciones a lo largo de toda una campaña, pero si ayudan con sus varios millones de hectólitros que retiran del mercado, a descongestionar el atasco que tenemos.
En fin, de nuevo, una vez más, aplaudir a las alcoholeras, grandes colaboradoras de los mercados vitivinícolas.

Por otro lado, y puesto a dar buenas noticias, que ya estaba deseando. Comentar también que Italia, que este año ha sido la gran competidora de los vinos españoles en los mercados internacionales, debido a que en España se comenzó a pedir mucho precio y los operadores internacionales volvieron sus miradas a Italia. En estos momentos los precios Italianos no son tan competitivos como los eran antes. En mostos, por ejemplo, tienen precios al alza y aunque Más baratos que los españoles, tienen una mala calidad debido al Glucónico por la pudrición que han tenido. Los vinos le pasa algo parecido, calidad inferior y debido al gran tirón que han tenido, los precios han comenzado a subir, por lo que ya no son tan interesantes y se espera que en pocas fechas comiencen a preguntar de nuevo por los vinos españoles. Lo que sucede es que lo que ya han comprado en Italia, serán mermas en las ventas españolas, pero bueno, el caso es ir retomando mercados y hacer operaciones. Y ahora, si vienen, no seamos tontos y comencemos a venderles que es lo que hace falta a los vinos españoles, que vayan saliendo a los mercados internacionales. Estaremos atentos.

viernes, 27 de enero de 2017

Cosecha, pasada, presente y futura

Hay muchos temas importantes en esta semana, este artículo, en un principio iba a ser sobre Fitur y el enoturismo, tiempo habrá, la actualidad rabiosa del mercado de vinos, esencia de la información de El Correo del Vino, nos lleva a tener que desgranar e informar de estas nuevas noticias.
Y empezamos por la cosecha, la pasada, y en parte presente, el Ministerio saca nuevos datos de producción a Noviembre. Aplaudimos esto, por fin, nos van informando, con algunos meses de retraso, pero al menos sabemos por dónde vamos aunque sea un poco a toro pasado, los datos ampliados los tiene quien recibe el correo del vino diario, si no, los pueden ver en la página del Ministerio, entonces a grandes rasgos, para no abrir, podemos decir que la cosecha la cuantifican, a noviembre en 42.541.356 de hl. Que se desgrana en 38.777.115 de vino y 3.764.241 de mosto y que las existencias son 57.429.797 de vino blanco y tinto.  5.184.855  de mosto y 62.614.652 en total.
Resultado de imagen de COSECHA DE UVAS
Poca cantidad hemos sacado, ya que si comparamos existencias con las del mes de octubre son las siguientes: 54.066.390 de vino blanco y tinto. 7.021.985 de mosto y en total teníamos 61.088.375, lo que nos lleva a ver que hay en noviembre más existencias que en octubre, lógico por otra parte por haber aún vendimias sin finalizar y en el caso de los mostos, pueden ver que es solamente un cambio de casilla, es decir, lo que baja de existencias de mosto en noviembre sobre octubre, se incrementa en vino, debido a que en octubre estaba fermentando y se declara en la casilla de mosto, y en noviembre ya es vino y se da de baja en la casilla de mosto y se lleva a la de vino.
Por tanto los datos son más fiables los de noviembre ya que cada cosa está en su sitio. Y no tenemos ni mucho vino, ni mucho mosto, de ahí lo inexplicable de la situación de los mercados.
Un pequeño inciso a la marcha de los mercados, aunque no suele ser tema de estos artículos ya que se desgranan día a día en el correo del vino diario, pero informar que están muy parados, claramente a la baja ya que por falta de ventas hay quien comienza a ponerse nervioso y pretende vender a la baja. Y es que perdimos el tren de las exportaciones de finales de vendimia cuando, por falta de información o por lo que sea, comenzamos a pedir a los operadores internacionales un precio excesivo por los vinos, estos se fueron a Italia y ahí siguen, ando la espalda a España y nutriéndose de operaciones de vinos Italianos, ahora nos costará volverlos a traer ya que muchos han comprado para más tiempo viendo como estaban los mercados, y nos va a costar hacerlo a base de precio, lo que es una pena. Como cosa buena decirles que parece ser que Italia ya no está en la misma disposición, por lo mucho que ya ha vendido, por lo que nos pueden volver a venir y si lo hacen, no hay que dejarlos escapar, como es lógico.
Pasamos al futuro y comentar la controversia y revuelo que ha causado, en Castilla La Mancha las declaraciones del consejero de agricultura, en las que dice, por un lado que están estudiando limitar la producción a treinta mil kilos por hectárea, eso de limitar es un decir… También que está en estudio, a la hora de reestructurar, prohibir que se planten más viñas de la variedad Airén, decantándose por otros varietales más demandados en el ámbito internacional.

Son estas dos medidas, que habrá que evaluar con el tiempo, no ahora, en primer lugar porque no sabemos si se pondrán en práctica o no, una vez que sean firmes podremos hablar, no sea que estemos ante un globo sonda y luego se quede en nada, pero ahí están las propuestas, de momento la verdad es que no han tenido excesiva repercusión a nivel de comentarios, apoyos o protestas

viernes, 20 de enero de 2017

DESCORCHE DEL VINO

Descorche.

 Una buena moda que llega a España

Esto, que es práctica habitual sobre todo en el ámbito del mundo anglosajón, Inglaterra, Estados Unidos… Está llegando a España, cuesta introducirlo, pero sería un gran avance en el consumo del vino en hostelería.
Hay, por decirlo de alguna manera, dos maneras de hacerlo. Una, la más habitual, es llevar el vino que quieres beber al restaurante y este te cobra entre 6 y 20 euros, depende de la categoría, por el descorche, es decir, el servicio del vino, apertura, copas, etc. El precio depende, en algunos sitios incluso no cobran nada (en estos países, me refiero) al estar ya incluido en el precio habitual.
Resultado de imagen de descorche de vinos en restaurantesLa mejor manera es preguntar con anterioridad si lo permiten o no, hablando ya en España, ya que hay bastantes que solo permiten los vinos que tienen en su bodega y no dejan llevar vino del exterior. Pero normalmente, más si somos clientes y aunque no sea norma habitual si dices que tienes interés en probar un vino determinado, más si ellos no lo tienen en la carta, te suelen dar permiso para llevarlo y así, por decirlo de alguna manera,, convertirlo en costumbre habitual en ese restaurante.
En España. También por nuestra forma de ser, aún se puede tomar esto como algo que nos de vergüenza proponerlo, pero al igual que ya es normal en cualquier restaurante, por lujoso que sea, llevarte la comida restante, incluso el vino que no te hayas bebido, y se ve ya con cierta normalidad, lo del descorche, con el tiempo, se puede y debe convertir también en algo normal.
Antes de continuar, comentarles una segunda opción que cada día se ve más y es que el mismo restaurante tenga una tienda de venta de vinos, no solo restaurantes, bares de tapeo incluso, tienen su enoteca con venta al público, tu elijes la botella, la compras ( a precios que siempre son inferiores al que se paga en restaurante), y te cobran un dinero por el descorche y servicio, te pides aparte alguna tapa en el caso del bar y te tomas la botella de tu vino preferido con tus amigos, así de sencillo, y en todos estos sitios, está demostrado, se incrementa la venta de vino.
Les contaré una anécdota que me ha pasado hace pocos meses, para ver lo que es justo lo contrario de lo que estoy proponiendo en este artículo. Y es que hace unos meses se casó una sobrina mía. Yo le quise regalar el vino de la boda, blanco, tinto, espumoso, dulce… Y le dije que hablará con el salón de bodas para que negociaran lo que les rebajaban por no poner ellos el vino y ponerlo nosotros. Parto que era un hotel de cinco estrellas y en su restaurante se celebraba la boda. Pues bien, le dijeron que no solo no le descontaban ni un euro por llevar el vino, sino que, además, le cobraban por el descorche cinco euros más por persona… Aunque parezca increíble es así. Claro, no le regalé eso, ¡vaya regalo sería que le costara más el cubierto encima! Dejar constancia, además, que el vino que sirvieron en la boda era, sencillamente imbebible…
La opción de llevar nuestro vino preferido, o el que creemos que puede ir mejor a cierta comida, o simplemente el que nos gusta y queremos dar a probar y compartir con nuestros amigos, familia o compañeros, la verdad es que es una nueva modalidad bonita de consumir vino. Al restaurante, cuyas cartas de vinos cada vez ajustan más los precios, también le puede ser interesante, quizá ganen menos, pero se evitan un almacenaje de vino largo, roturas, vinos que se echan a perder por no tener salida, etc.
Y siempre es un detalle para el cliente, quizá una buena idea para aumentar la baraja de vinos de su carta. Y, como les digo, una nueva modalidad de consumo de vino que puede beneficiar a todo el sector, hostelero incluido.

Es una idea a tener en cuenta y en la que los que nos dedicamos y estamos en esto del vino, debemos de hacer hincapié y ser los primeros en reclamar del restaurante esta deferencia para con los clientes.

viernes, 13 de enero de 2017

Seguimos aumentando el potencial productivo


El año pasado se autorizaron 4.173 hectáreas de viñedo, que suponían el 0,43% de la superficie plantada en julio de 2015. Este año han aumentado la cantidad.


El Ministerio concederá este año 4.500 hectáreas de viñedo, un 7,8% más que las del pasado año

Aun así, hay comunidades, como Extremadura, entre otras, que piden que se autoricen más hectáreas hasta llegar al máximo permitido.
A esto hay que añadirle las hectáreas que se van a reestructurar y que pasaran de tener una producción baja, a unas altas cosechas al ponerse en espaldera y regadío, siendo anteriormente la mayoría de secano, por lo que a través de esta reestructuración, también se amplía en potencial productivo.
Y así no debemos de extrañarnos que a lo largo del tiempo tengamos cosechas record en España haciéndose difícil o imposible su comercialización.
Los famosos y tantas veces comentados 60 millones de hectólitros, cada día están más cerca de que se puedan producir en un año que venga grande. Y a mí, más que esta sobre producción puntual y anual, me da más miedo que vengan o dos o tres cosechas seguidas con producciones altas, altas pero asumibles a lo que tenemos, por ejemplo, una cosecha de 50, otra de 55 y otra de 53 millones de hectólitros. Nadie duda de que esto, al día de hoy, es totalmente posible en España. Y las consecuencias, estoy seguro, serían terroríficas.
Entonces volverán las quejas, peticiones de arranques de viñedos, precios más que ruinosos de las uvas y del vino y pérdidas importantes en todas y cada una de las partes del sector.
Resultado de imagen de viñedosLa pena es que esto no se esté pensando con anterioridad y en los años de vacas más o menos gordas que llevamos, alegremente se plantan, se transforman, solo con un único fin en la inmensa mayoría de los casos, y es el de producir más y más.
Y como digo al principio, incluso se pide más por parte de agricultores y sindicatos, y no está mal visto por los industriales, en la seguridad de que a más producción tendrán mejores precios. Estoy seguro que esos mismos que hoy piden más y más, probablemente en unos años pidan todo lo contrario y protesten por las altas producciones y, consecuentemente, bajos precios del producto.
Los que ya tenemos experiencia en esto del vino y hemos visto casi de todo, sabemos que este mercado nos tiene acostumbrados a los dientes de sierra, y que tras estar en la cima, vienen los valles, que algunas veces son muy duros de sobrellevar. Y no aprendemos, y vamos, mejor o peor en la montaña rusa de años de bonanza y años de honda preocupación por las crisis enormes que padecemos.

Esperemos que los valles estén lejos y que el aumento de consumo, y de comercialización sea capaz de hacer sobrellevar mejor los tiempos peores, cuando lleguen.

viernes, 23 de diciembre de 2016

BAILE DE NUMEROS


Hace tiempo, y lo he repetido más de una vez ya que me llamó la atención, un buen cliente y además amigo, me dijo que en esto del vino a los políticos lo mejor era pagarles el sueldo pero que no se metieran para nada, que nos dejaran tranquilos, vamos, no a nosotros, al sector, al mercado, al vino…
Y es que, aunque no lo hagan a mala intención, que por supuesto no se la presumo, bien por desconocimiento, bien muchas veces por querer agradar a la concurrencia, o bien, como ellos mismos dicen muchas veces, porque se les calienta el labio, dicen algunas cosas que pueden perjudicar al sector, aunque, fíjense lo que les digo, lo hagan para querer beneficiarlo.
Hace poco se comentaba que Castilla La Mancha tendría 25 o 26 millones de hectolitros de producción entre mosto y vino. Rápidamente se hace cuentas la gente (hasta en Francia, Italia, etc. la hicieron) y la respuesta es fácil, si Mancha, que según decían ha tenido mala cosecha y tiene 26 millones, si Mancha representa algo más de la mitad de la producción de España, los números salen fáciles, 50- 52 millones de hl. En España, los más pesimistas 48… Una cosecha grande, y los vinos comienzan a ceder tanto en firmeza como, al poco, en precios.
Ahora viene la segunda, en menos de un mes, nuevas declaraciones, Mancha 23,3 millones, España 42,3 y nos dicen que: además, se traduce en que Castilla-La Mancha produce el 54,1% del vino y mosto nacionales. Los números no salen de ninguna de las maneras, por lo que mucho me temo que estos datos cambiaran, no sé si a más o a menos, pero cambiará, esa es nuestra gran incertidumbre.

Luego nos sacan datos del INFOVI, muy bien, los apoyo totalmente, no puede ser de otra manera, los estamos reclamando años y años. Tenemos, eso sí, que acostumbrarnos a saber leerlos, diciéndolo en el buen sentido de la palabra, que no es que seamos tontos, es que mucha gente se asusta cuando lee los primeros datos y nos dicen, siendo verdad, que España tiene unas existencias de 61 millones de hl. A octubre. Y es cierto, pero a esta cantidad hay que decir que se le mete las existencias anteriores, es decir, por tanto, los vinos de guarda, los que están para crianzas, reservas, etc. Vinos que, efectivamente sin existencias, pero que no están a la venta en el mercado y menos de graneles. Para hacernos una idea de las existencias reales y aunque no sean datos exactos, pero si para  de un vistazo, poderse hacer una idea de lo que realmente tenemos, yo recomiendo restar la cifra de existencias que teníamos a final de campaña y que eran 29 millones, por lo que la existencias reales de vino en venta pueden ser en estos momentos, mejor dicho, a final de octubre, que es cuando nos dan los datos, de unos 32 millones de hl. Cantidad mucho más asumible. Con unas exportaciones a esa misma fecha, que superaban en algo los cinco millones de hl.
Lo bueno es que mensualmente nos vayan dando estos datos, para ir viendo los volúmenes que tenemos, y los que comercializamos.

El correo del vino se despide hasta el año que viene, en mi nombre propio y en el de todo el equipo, les deseo que pasen unas fiestas agradables en compañía de sus seres queridos. Y les pedimos que brinden con vino español, nosotros, el correo del vino, así lo haremos por todos ustedes.


viernes, 16 de diciembre de 2016

72,5 millones para reestructuración. Que Dios nos pille confesados


Un artículo parecido a este lo escribí hace ya años, muchos años, cuando empezó la reestructuración del viñedo. En esa ocasión en una conferencia le dije a un político que lo que estaban haciendo iba a favor de la cantidad, no de la calidad. El político, recuerdo que esbozó una sonrisa. Yo le dije que la ventaja que yo tengo es que lo dejo todo por escrito y que luego hablaríamos, años después lo vi y se lo recordé, entonces se rió menos…
Y es que, tras estos años, sigo opinando lo mismo, la reestructuración era precisa, no lo dudo, había que modernizar bodegas y viñedos, pero se podría haber plantado de otra manera, ya que la reestructuración nos ha dado mucho potencial productivo, pero hemos y estamos perdiendo los buenos y viejos viñedos año tras año. Y si hoy día se dice y muestra con orgullo la edad de los viñedos, cuando estos son viejos, cada vez es más difícil de decir por quedar cada año, cada vez menos viñedos viejos.
Resultado de imagen de plantacion de nuevos viñedosY no solo la calidad, que se puede conseguir en espalderas si la carga que llevan no es excesiva ya que la masa foliar que tienen puede ser mayor y pueden dar esa buscada calidad. Lo que sucede es que esto cada vez se da menos y en contra de esto se va a la producción, y esta es grande y mayor que lo será.
Hace menos años, unos cuatro o cinco, escribí otro artículo que titulaba, más o menos, hay que miedo me da que no tenemos plantas. Efectivamente llevamos años en los que la planta se agota y el plantar lo solicitado es un verdadero problema por falta de planta. Eso ya está dando producción y en los próximos años va a seguir duplicando producciones y quizá engañándonos, como ha pasado este año en el que una mala cosecha va a llevarnos a quizá la segunda o tercera cosecha de la historia de España. ¿Qué pasará y cuánto será, cuando venga una muy buena cosecha? ¿Alguien se extrañará e que estemos cerca de los sesenta millones de hectólitros? Y la pregunta final ¿Qué haremos con esa cosecha, como la comercializaremos? Y una más: ¿Y si al año siguiente repite y nos vienen otros sesenta?
Con 72 millones de euros se pueden plantar muchos miles de hectáreas nuevas, nuevas o sustitutas de cepas de tres quilos por cepas de quince… Y así llevamos años y años. De momento la suerte nos sonríe, la suerte y el buen hacer de nuestros empresarios, ya que vamos teniendo cosechas asequibles y las exportaciones van como un tiro marcando récor año tras año.
En resumidas cuentas, creo que no estamos haciendo las cosas bien, que no estamos calculando lo que nos puede venir encima si las cosas se tuercen, y vienen cosechas normales altas a nivel internacional.
Como siempre luego vendrán las quejas, peticiones de arranques subvencionados, y volver a repetir la experiencia de años y años.

Tiempo al tiempo…

viernes, 9 de diciembre de 2016

No, Pero Si


La semana pasada les hablaba de la espada de Damocles sobre el vino en cuanto a los impuestos y su posible subida. Esta, efectivamente no se llevó a cabo en cuanto al vino se refiere, como todos esperábamos, sin embargo, si afecta a una importante parte del sector
Efectivamente, al vino no le suben los impuestos especiales, pero si lo hacen con una parte importante de vinos como son, por ejemplo, Los vinos de Jerez, Montilla-Moriles, el vermú y todas las bebidas aromatizadas y vinos de licor, donde el grado alcohólico se aumenta a base de añadirle alcohol.
A todo esto le suben el impuesto un 5%, lo que repercutirá indudablemente en el consumo, y  por consiguiente en las ventas y cuentas de resultados de las bodegas.
¿Realmente merece la pena desestabilizar un sector de esta manera para lo que se va a sacar de dinero con esa subida de impuestos? Porque hay que recordar que el montante que se puede sacar no es significativo en el cómputo total de impuestos, por aquí no van a solventar  el déficit que quieren compensar.
Por otro lado en cuanto a fábricas de alcohol y alcoholes derivados del vino la influencia es pequeña, casi nula en muchos casos, por lo que no hay que alarmarse por ese lado, aunque su pequeña influencia siempre existe.
A quien realmente afecta, como digo al principio es a Jerez, a Montilla y a los fabricantes de Vermú y aromatizados, moscateles dulces, vinos de licor, etc. que van a tener que subir precios y a los que puede bajar el consumo
Todas estas cosas van haciendo, se quiera o no, mella en el mercado, son piedras, más o menos gordas que se ponen en el camino y que siempre molestan.
Y hablando de mercados de vinos a granel, la verdad es que están muy parados, la operatividad es baja y los precios, si hacen algo, es bajar, aunque el mantenimiento es la mejor definición. Las exportaciones tampoco van a un ritmo alto. Italia nos está quitando bastantes operaciones. Preparan unos vinos decentes, a pesar de la baja calidad que tienen este año, muy inferior desde luego a la nuestra, pero los preparan bien, ya conocen a los Italianos, y luego van algo por debajo de los precios españoles y se están llevando algunas operaciones significativas.

Por tanto la recomendación sigue siendo la misma: ir vendiendo conforme nos vayan llegando ofertas y coger un precio medio que nos salve la campaña.

viernes, 2 de diciembre de 2016

Vuelve la espada de Damocles al vino


Como en el célebre anuncio del turrón, que vuelve a casa por Navidad, no podía terminar un año sin la amenaza reiterativa y anual de poner un impuesto espacial al vino.

Y es que si repaso la hemeroteca, es difícil que pase un año sin que se ponga sobre la mesa que al vino se le va a poner un gravamen más. Y tanto va el cántaro a la fuente, que al final, ya verán, se romperá. Aunque esperemos que no sea en este viaje.
Si tomamos como ciertas las declaraciones hechas por el presidente de Gobierno, el impuesto especial de bebidas alcohólicas, referentes al vino y a las bebidas fermentadas, que ahora mismo se sitúa en el 0%, no se tocará, según ha dicho por activa y por pasiva. Otra cosa es que ese “no se tocará”, se refiera a que no subirá, pero no excluye que se puedan incorporar otras medidas. Y, en caso de ponerse, no se aclara tampoco cuánto aumentaría.
La amenaza también afecta a una posible subida del IVA para la hostelería, que en estos momentos está al 10%  y que pasaría a ser del 21%. Rápidamente han declarado que si es así, además de perderse miles de puestos de trabajo, repercutiría en todos los productos que se comercializan, y claro está, el vino es uno de ellos, que además se vende mucho en hostelería y que al sufrir una subida se notaría igualmente el descenso del consumo.
Parece que a pesar de llevar ya años con una legislación en la que se declara taxativamente que el vino es un alimento perteneciente a nuestra admirada dieta mediterránea, cada año se ocupan de recordarnos que en cualquier momento puede ser objeto de una subida de impuestos y baje, aún más, el precario consumo que tenemos.
Un mercado tan sensible como es el del vino, y del que viven tantos miles de personas, se debería tratar con menos ligereza, ya que los rumores surgen enseguida. Pueden ser sólo cuentos, pero al final, un día el lobo va a presentarse y nos pillará a todos por sorpresa.
Unas veces el anuncio llega, como ahora, de España, otras veces nos viene desde la Unión Europea, pero el caso es asustarnos cada cierto tiempo. Desde Europa siempre he dicho que me asusta menos ya que Francia, Italia y España juntas hacen mucha fuerza, sobre todo Francia, que en esto del vino es inamovible en su ardua defensa del vino como producto líder y parte importante de su economía, además de la fama que tiene a nivel mundial.
Personalmente creo que no se pondrá, al menos de momento, el impuesto especial de bebidas alcohólicas al vino, como tienen otras bebidas, ya que también en España y sobre todo en algunas regiones es una baza importante en el sector de las importaciones, creciendo continuamente y representando una parte importante de la economía de muchas zonas. Pero también me da miedo que precisamente por eso, porque crece y se oye mucho y cada vez el volumen económico es mayor, pueda resultar un bocado apetitoso para ponerle otro impuesto y sacarle una suculenta tajada.

viernes, 25 de noviembre de 2016

Paciencia, tranquilidad y objetividad, claves de la campaña

Llevo varias semanas hablando del mismo tema, pero creo que debido a su importancia merece la pena. Más cuando en estas semanas los datos han cambiado enormemente y al cambiar estos datos, cambia totalmente la previsión que hay que hacer de campaña
Efectivamente, por una u otra causa los datos cambian, pegan un vuelco y por tanto, las circunstancias y por ende, los planteamientos de campaña cambian también. No hay que enfocar y tomarse la campaña igual al día de hoy, que hace un mes, ni hace un mes igual que cuando dio comienzo la campaña.
Resultado de imagen de uvasQuiero empezar diciendo, remontándonos a esos inicios de vendimia que parte del posible recorrido y ganancia de esta campaña por parte de los elaboradores se va a aquedar reducido por el precio pagado al final por la uva. No me meto en el precio en sí, desde el punto de vista de que se merezca o no, o sea caro o barato, no es ese el tema, pero claro, la uva se pagó al precio que se pagó teniendo como datos y previsiones un desastre de campaña mermada enormemente por la sequía, dato este que al final no se ha confirmado y que ha llevado a error. Por tanto si la uva se hubiera pagado algo más barata al haber más cosecha, el coste de elaboración sería más bajo y el posible recorrido del precio del vino sería más amplio. A los precios de vino que ahora nos movemos, la posible ganancia siempre será menor.
Una vez dicho esto ¿Qué planteamiento nos debemos tomar?, pues la verdad es que es complicado, en estos momentos no me atrevo a vaticinar nada, el vino puede tomar cualquier camino hacia un lado, subiendo de precio, o a otro bajando. Me explico: El vino, si nos ponemos nerviosos y, como vulgarmente se dice, el vendedor se tira a la piscina, puede bajar de precio, es indudable. Si se va vendiendo y tenemos el tirón que se espera, a lo largo de la campaña podría subir, también es cierto. Puede por tanto pasar cualquier cosa, en función de cómo nos adaptemos al ritmo de campaña.
Por eso cada semana vuelvo a reiterar la tranquilidad y paciencia, templar nervios y plantearnos que, como les vengo comentando estas últimas semanas, los factores, casi todos, nos son favorables, tenemos menos excedentes, a nivel europeo y mundial hay menos vino y sobre todo los países competidores están en peores condiciones que nosotros para vender, por eso, aunque haya más cosecha, la podemos defender sin excesivos problemas.
Eso si, no podemos comenzar a ponernos fuertes en el aspecto de decir, como puede subir no vendo, ya que entonces lo más seguro es que al final baje. Si entra un comprador a la bodega, como luego dicen, que no se vaya sin el vino por culpa de algunos céntimos arriba o abajo en el precio. Es decir: hay que vender vino. La mejor forma de no equivocarse en campaña como esta es ir vendiendo una parte cada mes o dos meses, y así coger un precio medio de campaña.

Y es que, aunque no es demasiado complicado el comercializar, hay que reconocer que no es lo mismo una cosecha de 40-42 millones que se preveía como mucho a una posible de 46-48 que podemos tener si los datos se confirman, ya que la diferencia de millones de hl es grande. Por eso quien antes no quería vender convencido de que por la corta cosecha el vino subiría, ahora debe de hacerse otro replanteamiento y vender vino para ir soltando lastre.

viernes, 18 de noviembre de 2016

Historia de un error, o de un engaño


La cosecha de este año nos ha desconcertado a todo el mundo. Primero hablábamos de una cosecha grande, se hablaba de superar los 50 millones sin problema ninguno, incluso se habló de cosecha histórica cercana a los 60 millones de hl. Luego, con datos más pesimistas se llegó a rebajar por parte de algunos, por debajo incluso de los 40 millones…
Reconozco que nos ha engañado a todos, a mí mismo, no me duelen prendas, me ha despistado este año. Si no me hubiera movido de mi impresión primera hubiera acertado, pero cuando comienza la vendimia y todos los factores, impresiones comentario y avances, oficiales incluso, son pesimistas y comienzan a tirar de la cantidad hacia abajo, te sientes descolocado y, como era verdad y lo comprobé in situ que sobre parcelas vendimiadas la merma era cierta, `pues rebajas tu pronóstico, que situé a mediados de agosto en un 10-15% de aumento, que nos llevaría a una cosecha de sobre 47-48 millones de hl. Y que luego rebajé a 42-44, pues bien, esto hay que volverlo a subir y tendremos esos 46 a 48, incluso, si se confirman los primeros datos oficiales, algo más.

¿A qué se debe el equívoco?, no creo que solo sea la intención de engañar que, por intereses económicos, tiene muchos sectores. A menos cosecha más precio de uva, por ejemplo, si se eleva menos precio de uva, igual pasa con el precio del vino, a más vino menos precio y viceversa. Pero a eso ya estamos acostumbrados desde hace años y filtramos, tamizamos las noticias según de quien y donde vengan.
Algo raro veíamos, y así lo comentamos incluso la semana pasada, cuando veíamos que los vinos no terminaban de arrancar e incluso bajaban algo, cosa que, con la cosecha esperada, no tenía razón de ser.
¿Qué es lo que sucede?, aparte de lo que les digo, sinceramente creo que se ha debido este año a dos factores, uno puntual, que se ha dado este año, y que ha sido una sorprendente recuperación del viñedo con el paso de los días, que ha sido capaz, con cuatro gotas que cayeron, de recuperarse y de terminar ofreciéndonos más cosecha de la que tenían en un principio, con una uva con más peso y más caldo.
Y la segunda, y que ya llevo años diciéndolo, es que no somos capaces de evaluar el aumento de cosecha debido a la nueva entrada en producción de los viñedos plantados por la reconversión, El estar cuatro o cinco años viendo que, por ejemplo, la planta de airén se terminaba, nos mostraba el importante crecimiento del potencial productivo que tenemos, y eso no lo sabemos, yo el primero, evaluar correctamente. No solo hay que ver si esta campaña han entrado en producción, por ejemplo, 20.000 hectáreas nuevas, no, es que hay que evaluar que las que el año pasado entraron y tuvieron tres kilos, este año tienen seis y las de año anterior, que primero tuvieron tres y el año pasado seis, este año tienen 12, por lo que la cantidad se multiplica cada año mucho más de lo que evaluamos y esto nos tiene muy engañados.
Rectificamos por tanto, o mejor, volvemos a nuestras primeras impresiones, una cosecha superior entre un 10 y un 15% a la del año pasado.

De todas formas reiterarme en el artículo de la semana pasada: Sigo creyendo que no tenemos que asustarnos y que la comercialización de este año de nuestros vinos no debe ser excesivamente complicada, tenemos más cantidad, sí, pero tenemos menos excedentes y tenemos la ventaja de las bajas cosechas de la práctica totalidad de los países productores, por tanto vuelvo a insistir que hay que ir vendiendo, por supuesto, pero que no hay ni que tirarse a la piscina, ni ponerse nerviosos, vamos a sacar esto adelante, seguro. La primera oportunidad la tenemos el lunes y martes próximos en la feria de Ámsterdam, en la World Bulk Wine Exhibition, donde podremos comenzar a vender nuestros vinos.

viernes, 11 de noviembre de 2016

Analicemos la campaña

Parece que hay gente que le cuesta mucho hacer un análisis de campaña, unas veces es difícil, otras no tanto. Y a pesar de que en este mundo del vino es difícil acertar, el hacer un análisis de los mercados, de la situación, posibilidades, etc. Siempre ayudará a poder hacer un balance, una planificación de lo que la campaña puede dar de sí. Repito, te puedes equivocar, pero si tienes unas pautas y no hay nada extraordinario, nueve de diez veces acertaras en la totalidad o en parte. Eso vamos a intentar hacer esta semana, aún a riesgo de podernos equivocar.
Y es que estoy notando, viendo, en el mercado una actitud extraña, hasta un cierto pesimismo, cuando creo que no hay motivos para tenerlo. Veamos:
Comparando en primer lugar con la campaña pasada en la que la comercialización no tuvo problemas excesivos. Tuvimos 44 millones de hl. De cosecha, y no solo comercializamos esta cantidad, además redujimos los excedentes den casi tres millones de hl. El año pasado Francia, Italia, Portugal, Alemania… Tuvieron más cosecha que la que han tenido este. En el hemisferio sur, vendimia del 14, tuvieron más de la que han tenido en el 15.  A nivel europeo y mundial había más cosecha, sobre un 5% más.
Este año vamos a tener una cosecha muy similar, para el ejemplo que les estoy poniendo voy a poner una cosecha idéntica, 44 millones de hl.
Tenemos mejor calidad, empecemos por ahí. Es cierto que más precio, pero no excesivo. Luego.
Francia, Alemania, Portugal han tenido menos cosecha, Italia similar pero con una pudrición enorme que deja mucho que desear la calidad de sus vinos. El hemisferio sur ha sido un desastre, Argentina ha tenido la peor cosecha de los últimos 30 años, A nivel europeo y mundial, como antes les digo, la cosecha se ha visto reducida al menos en un 5%.
Entonces ¿Qué tenemos que temer? ¿A qué ese nerviosismo, apenas terminada la vendimia? Lo que no se puede hacer es creerse el ombligo del mundo y cuando te vienen a comprar poco menos que reírte delante de sus narices, claro, dan media vuelta y se van a Italia y compran, Y Italia, ya lo saben ustedes, siempre se aprovecha de estas circunstancias.
Y es que hay ocasiones que parece que los designios del mercado están en… por decirlo de alguna manera, no las mejores manos…
Mi consejo es que no tengamos prisas, ni nos pongamos nerviosos, que vayamos vendiendo, por supuesto, hay que ir vendiendo, pero sin nervios, con tranquilidad, los compradores, los operadores extranjeros van a venir, sencillamente porque tienen que venir, porque no tienen otro remedio. Francia, por ejemplo, necesita nuestros vinos, y no es cuestión de que quieran o no, es que tienen que venir, a la fuerza.
¿No piensan que esto puede ser una postura comercial, legal y normal por otro lado, en la que están dejando, conociendo el percal, que España se ponga nerviosa para hacer luego, con precios a la baja?, una gran compra que pille a mucha gente desprevenida y que cuando quiera subir el vino ya sea, por decirlo de alguna manera, tarde…
Miren las circunstancias que rodean el mercado global, miren las cosechas que hay, el vino que tenemos en Europa en Existencias y el que normalmente hace falta y verán que no hay que ponerse nerviosos, que si el año pasado comercializamos, en circunstancias más adversas, 44 millones de hl. Más tres de excedentes, este año las circunstancias son bastante más favorables y debemos de comercializar esta cosecha sin problemas, siempre, eso también hay que dejarlo claro, que hay una contención de precios y una comercialización pausada pero continua, sin nervios y sin estridencias, sin deprimirse y sin grandes aspavientos, sin que los precios bajen ni suban excesivamente.

Si es así, y tomando siempre las salvedades naturales de que se puedan producir circunstancias extraordinarias, que puedan cambiar este pronóstico y que nadie puede adivinar, pero dándose las cosas normales, el análisis frio y con datos, nos lleva a una conclusión y es que vamos a, tenemos que, comercializar nuestra cosecha sin problema alguno. Ahora, quien quiera vender a la baja, que lo haga, pero creo que no hay motivo.

viernes, 4 de noviembre de 2016

Cierre de vendimias, comienza una esperanzadora campaña

Las vendimias se pueden dar por terminadas en toda España, no sé si quede algo pero si es así es mínimo, la vendimia 2016 se puede dar por cerrada en toda España

A modo de resumen se puede decir que ha sido esta una vendimia que ha ido de menos a más en cuanto a cantidad esperada, ya que las previsiones al inicio de ella eran muy pesimistas, pero poco a poco y en algunas zonas, ha ido aumentando hasta el punto de que en muchas zonas de la mitad norte sobre todo de España, han tenido una cosecha record o una muy buena, como en Rueda, Rioja, Rivera del Duero, etc. Sin embargo en la mitad sur y el levante la sequía ha hecho su efecto pernicioso y ha bajado la producción, aunque en menor medida de la que en un principio esperábamos.
Resultado de imagen de vendimiaEsto nos lleva a decir que si no es por la sequía, las primeras previsiones de primavera en la que se esperaba una cosecha muy buena, eran ciertas y lo hubiera sido si no es por la falta de agua.
Otra circunstancia es el incremento generalizado del precio de la uva pagado a los agricultores, como es lógico, sobre todo en las zonas de más escasez, así en Mancha, la subida ha sido por término medio de un 25% sobre la cosecha del año pasado.
Esto nos lleva a que los primeros precios de graneles que se han empezado a pagar para las primeras operaciones que se han realizado, también han ido al alza y se han visto incrementados hasta, sobre los casi 3 euros hectógrado en blancos y 3,25 los tintos, Llegándose a pagar 4 euros por algunos varietales.
Las perspectivas de futuro de campaña es lo que hay que mirar, y si vemos el entorno internacional, la verdad es que personalmente no lo veo malo. Nuestros principales competidores y productores tienen mermas importantes, sobre todo Francia, Portugal, menos Alemania, Italia. Y la cosecha habida en el hemisferio sur tampoco fue buena, por tanto hay un déficit de vino en el ámbito mundial que seguro que nos ayudará a tener una comercialización fluida de nuestros vinos, sobre todo si los vinos no elevan sus precios exageradamente.
Las calidades, en general buenas o muy buenas, exceptuando las zonas donde más ha afectado la sequía, en donde las uvas de secano no han llegado a madurar correctamente y por tanto tienen un déficit de calidad. Las graduaciones también han estado muy por debajo de lo normal, siendo esto una característica prácticamente generalizada en toda España. Los rendimientos de la uva también han bajado con respecto a años anteriores, todo debido a la sequía.

De momento tampoco estamos teniendo un otoño lluvioso en donde más falta hace el agua. Esto es ya preocupante, pues, aunque sea mucho vaticinar y pueda cambiar en cualquier momento, si este otoño-invierno-primavera, no son generosos con las lluvias, la campaña del próximo año, en estas zonas más afectadas por la sequía, pueden ser un desastre, pero eso ya es mucho adelantar, esperemos que cambien, en los próximos días anuncian lluvias en toda España, y ya se lo iremos comentando a ustedes conforme vayan llegando las fechas.

viernes, 28 de octubre de 2016

Uvas tiradas al suelo ¿Es la solución?


Las denominaciones de Origen de toda España, limitan las producciones por hectárea. Particularmente el bajo rendimiento mejora indudablemente la calidad de la uva, siempre que se ha haga en su momento oportuno, si no, no vale para nada.
Resultado de imagen de uvas tiradas en el sueloEstos días estamos viendo que en sitios donde la cosecha ha aumentado considerablemente, no solo con respecto al año, sino con las previsiones  que había hasta hace pocas semanas, s está tirando la uva al suelo para no subir producciones y ser descalificados o sancionados por los consejos reguladores. Y la verdad no lo entiendo, ya que de poco le vale a la calidad del resto de la uva.
Comprendo y apoyo la vendimia en verde, que luego se quiten racimos cuando comienza el envero, para aportarle toda la fuerza y componentes a la uva que se deja. Esa uva, efectivamente, en cepas descargadas, aumenta en calidad al tener menos rendimiento por hectárea, eso está bien y es el fin, buen fin, que persiguen los consejos reguladores y muchas bodegas, con el fin de aumentar la calidad de la uva que queda y del vino por tanto.
Resultado de imagen de uvas tiradas en el suelo
Pero lo que están haciendo ahora es, podríamos calificarlo y sin ganas de polemizar, absurdo, sencillamente porque tiran la uva mientras la están vendimiando, lo que no repercute, absolutamente en nada en la calidad de la que va a la bodega, al ser exactamente igual que la que se tira. El primordial fin que se persigue no se consigue y por tanto tirarla, además de ser una pena, es igual que si no se tira al no mejorar la calidad, como ya les he comentado.
Esa uva o bien podría ir a vinificación aunque no estuviera acogida a las Denominaciones de Origen, o bien, vendimiarla aparte y llevarla a bodegas fuera del consejo para que también se vinificasen aunque no fuera protegida por esa denominación, sea la que fuere.
Lo que es una pena es tirar al suelo una uva que está perfectamente madura y que puede dar un vino, mejor o peor, pero que puede ser exactamente igual que el que se ampara por la denominación. Incluso he visto maquinas vendimiadoras vertiendo directamente la uva recogida en lugar de a un remolque, al suelo.

No sé, quizá sea conflictivo de cara a los consejos reguladores el intentar compaginar una cosa y otra, lo que sí está claro es que la calidad de la uva que amparan no gana nada por echar un racimo a la caja y otro al suelo, de la misma cepa. Y lo que si es cierto es que uvas cuidadas, maduras y de una calidad más que aceptable es una pena que se tiren al suelo.